sábado 15 de agosto de 2009

Lo sé

Esta noche te he resuelto,
como se revuelve un puzzle o un jeroglifico,
uno de esos que te pasas dias dando vueltas
pensando que nunca entenderas y de pronto,
zas, ves la respuesta clara como el dia,
te dices "como no lo habre visto antes"

Y se que quererte es algo peligroso.
O, mas que peligroso,
es algo estupido.
Una perdida de tiempo.
Porque, como dicen las abuelas,
los psicologos y los taxistas,
no se puede querer
a quien no se quiere a si mismo.

Y ya se eso de ti y tambien
se lo que vas a hacer y como
con solo mirarte de reojo.

Pero si empiezo a darte por sentado
me diras algo misterioso,
una frase incompleta,
un cebo perfecto
para una tonta curiosa como yo,
que sabe que se mete en la boca del lobo
pero quiere medirle los colmillos desde dentro.

Que simple soy, ya te lo he dicho.
Si te quiero, te quiero pese a todo,
con los desplantes y los gruñidos,
como un cazador quiere a veces a su presa,
cuando asesinarla implica cierto respeto.

Vaya tonteria he escrito.

Te quiero mas bien como una niña quiere
a un animal peligroso pero indefenso,
un pobre bicho malherido
que gruñe mas de dolor y de miedo,
porque defenderse es siempre lo primero.

Que facil soy, soy como todas:
chicas sencillas pero inconformistas
que buscan en un rebelde algo salvaje
un dolor profundo que refleje
el dolor profundo que sienten ellas mismas.

Te he resuelto, por fin
despues de tanto tiempo.
El problema es que me he dado cuenta...
No eres un puzzle tan complicado,

es que te faltan algunas piezas.

Un hijodeputa con suerte

Debí haberme dado cuenta entonces,
porque fue muy fácil enamorarme de ti
y quererte nunca tuvo que ser fácil,
pero sólo con oirte decir que estabas roto,
me atrapaste sin remedio.

Y yo me había prometido a mi misma
no volver a enamorarme así de nadie.
Como si no hubiera otros como tú,
miles de tios como tú ahí fuera...
incluso más simpáticos y más guapos.

Aunque no sonrien como tú, eso es verdad

Y qué le vamos a hacer,
te quiero, te quiero que da asco.
Intento arrancarme el pensamiento de la frente,
me digo que eres uno más
como ha habido cientos,
y que no puedes derrotar a una chica como yo,
por muy brillantes que sean tus ojos
y muy hábiles tus manos.

Ya soy mayor y yo
he sobrevivido a unas cuentas muertes,
a cien desilusiones,
a un par de abandonos...
No soy una princesita ni una niña tonta,
no soy una de tus chicas blandas que no saben ir en metro,
he visto mas mundo que todas ellas juntas,
no necesito enfermeros ni padres ni psiquiatras,
no necesito que me follen ni que me abracen,
tengo algo más importante que todo eso:

saber que te quiero sin remedio,
sin quererlo,
que cada latido que me provocas
me atraviesa el pecho.

Y que mañana estaré bien,
como lo he estado siempre.

domingo 9 de noviembre de 2008

Alcohol




It's 5 o'clock somewhere
Una mixtape un poco mala sobre alcohol. Llevo 4 días de resaca continua, no puedo hacer mucho más.

P.D.- Qué mono es Drinky Crow.

martes 4 de noviembre de 2008

Vivir mi vida como una película (de acción)

Esta mañana, me he sentado en el suelo de una de mis librerías preferidas, hojeando libros de importación (están en el estante más bajo) y me he encontrado con el primer volumen de las tiras cómicas de Dick Tracy, baratísimo. Lo he estado leyendo mientras comía y es una joyita.

Cuando he llegado a casa, me he encontrado en el buzón un regalo de un amiguito: dos de los relojes de la colección nueva de Swatch: Villanos de 007. Uno es el de Baron Samedi, de Live and Let Die; el otro, Georgi Koskov de The Living Daylights. Toda la colección me gusta, pero han acertado de lleno eligiendo estos dos, porque son los que yo hubiera comprado. Lo malo es que ahora quiero el de Dr. No, el de Octopussy y el de Casino Royale. Soy una coleccionista nata, no lo puedo evitar.

Y me gusta que me llamen "Moneypenny".

sábado 1 de noviembre de 2008

Repent!



Estoy en negociaciones para comprar esta guitarra. Es un modelo único, pintada a mano por Christoph Mueller y montada por Daddy Mojo. Han hecho una edición limitada de tres guitarras... Y llevo un mes esperando a que anunciaran que estaban a la venta, pero, incluso antes de decir nada, ya habían reservado dos. No me extraña, porque son preciosas. Sólo queda esta. ¡Lo mejor es que era la que más me gustaba de las tres! Espero que nadie se me haya adelantado.

Si la consigo, lo consideraré una señal del destino para empezar a tocar.

Actualizado Para Añadir:
[Dos horas después]
Ya es casi mía. Mañana la pagaré, el lunes la envían y en unas semanas la tendré en casa. Aun no me creo que nadie se me haya adelantado
...
¡Necesito ponerle un nombre!

jueves 30 de octubre de 2008

Esta soy yo despotricando un poco

Es una buena época para vivir si eres un Hombre Peculiar. Los tíos guapos, guapos en el sentido convencional, cada vez están menos de moda. Son ordinarios, son aburridos, son para cualquiera. Todo el mundo sabe que las chicas más inteligentes eligen a los Hombres Peculiares. No hay nada más sexy que un tipo inusual, que te hace preguntarte qué hay detrás de esa mirada perdida en el horizonte o ese gesto de cabreo constante, qué hay dentro de esa cabeza despeinada, cómo ve el mundo a través de esas gafas que le sientan tan mal, qué clase de corazón late bajo esa camisa tan hortera, qué podrás encontrarte al bajar esos pantalones que parecen no haber conocido nunca el interior de una lavadora. No es muy dificil entender el porqué del atractivo de esta clase de hombres: el rebelde siempre es la perdición de cualquier chica lista, con sus promesas de aventura, pasión y drama. No quieres cambiarle, quieres que él te cambie a ti, que haga de tu vida algo que merezca la pena, eso que tantas veces te mostraron en las películas, en los libros de las hermanas Brontë. Eso de lo que hablan las canciones que te hacen llorar cuando te has tomado un "bloody mary" de más.

El Hombre Peculiar quizá haga que tus amigos se preocupen por tu gusto estético o por tu salud mental cuando le conozcan. Quizá no te de la felicidad. Pero te da algo mucho más importante que eso: un amor épico y salvaje, sea correspondido o no. O al menos, sexo épico, salvaje y sucio, que tampoco está mal.

Tengo una mala noticia. Puede que sea una buena época para no ser convencionalmente guapo si eres hombre, pero a las mujeres aun no nos ha llegado el turno. Ya lo habeis oido antes: es difícil ser una chica en este mundo. Aunque yo más bien diría que es difícil ser una chica normal en este mundo.

Las únicas que siempre lo tendrán fácil, son las Chicas Fantásticas.

Podría escribir la canción country más triste del mundo con las experiencias que he tenido intentando derrotar a la Chica Fantástica. Las chicas como yo, normalitas, que no somos especialmente guapas, ni especialmente simpáticas, que ya nos hemos convertido en unas cínicas, tenemos opiniones propias y no queremos ser musas ni ayudantes ni madres ni enfermeras ni princesas ni estrellas del pop, poco podemos hacer contra ellas. Es una lucha sin fin, porque siempre están ahí. Puedes verlas en las cafeterías, llevando bufanda pese a la calefacción, bebiendo un té exótico, hablando con tus amigos, tus hermanos, los hombres a los que amas. Puedes oir los pensamientos masculinos a kilómetros de distancia, diciendo:

"¡Oh, eres un sueño, Chica Fantástica, tan fresca, tan risueña, tan distinta, tan poco amenazadora para mi intelecto! Déjame decirte lo mucho que me gustas mientras tú finges estar halagada, sonríes coqueta, aceptas mis invitaciones y rápidamente te cansas de mí y me dejas tirado con el orgullo herido, una erección de la que mi colección de Private tendrá que hacerse cargo y un odio hacia las mujeres que nunca podré resolver ni con los mejores psicoanalistas del mundo, ni con esos que tienen fotos de Freud en su mesilla de noche."

Es complicado explicar qué es exactamente una Chica Fantástica, porque las hay de todas las clases posibles. Lo único que tienen en común es que su belleza hace que cualquier defecto se convierta por arte de magia en una peculiaridad encantadora y atractiva. Son el peor enemigo que un hombre podría tener, porque están destinadas a romper corazones allá dónde van. Son el Atila del amor. Y, claro, también son el peor enemigo de la mujer normal, porque es imposible luchar contra su encanto, su misterio, su pequeño culo perfecto cubierto por sus pequeños vaqueros ajustados, sus pequeños pechitos de adolescente cubiertos por una blusa hippie heredada de su madre.

Hay una Chica Fantástica que baila descalza bajo una lluvia de verano, celebrando la alegría de vivir.

Hay una Chica Fantástica que pasea lánguidamente bajo su paraguas rojo, cubierta hasta la nariz con su chal de lino, evocando tiempos mejores y más inocentes.

Hay una Chica Fantástica que dice ser amiga de sus amigos, odiar la hipocresía y estar un poco loca. Ella es así y le da igual lo que opinen los demás, no va a cambiar y a quien no le guste, que no mire.

Hay una Chica Fantástica que no se avergüenza de creer en las hadas.

Hay una Chica Fantástica que te confiesa, con ojos brillantes de emoción, que ella no quiere hacerle daño a nadie, pero no puede evitar ser un espíritu libre.

Hay una Chica Fantástica que a la segunda cerveza no para de repetir lo borracha que está y se sube al escenario en medio de un concierto para bailar sensualmente junto al guitarrista, convencida de que su espontaneidad la hace parecer muy sexy.

Hay una Chica Fantástica que es la nueva novia de tu ex-novio y que ha conseguido que él haga todo lo que nunca quiso hacer contigo por miedo a perder su individualidad. Pero perder su individualidad es un precio bajo que hay que pagar para estar con una chica como ella.

Hay una Chica Fantástica que se rie demasiado alto por cosas demasiado tontas. O que piensa que Pretty Woman es la mejor película del mundo. Que siempre habla a gritos. Que siempre pide ensalada cuando come en público. Que te dice abiertamente que a veces se pone escote para que el camarero le invite a las copas. Que cree que si se acuesta con un hombre demasiado pronto, él tendrá poder sobre ella o pensará que es una puta, así que tiene que hacerle esperar al menos un mes. Que lo primero que te pregunta cuando le hablas de tus problemas sentimentales con un tío es "¿Qué signo es?", como si eso fuera relevante y pudiera solucionar tus dudas. Que es actriz porque quiere entender la verdadera naturaleza del alma humana. Que le tira los tejos a todos sus amigos cuando se emborracha. Que te empuja en la pista de baile porque necesita más espacio para mover los brazos. Que da por hecho que no follas porque no eres tan guapa como ella. Que se pone a hablar con un amigo tuyo dándote la espalda. Que susurra al oido del amor de tu vida, con su voz suave y dulce, "¡Cuánta razón tienes, nunca lo había pensado!" y apoya su mano en el brazo de él, acariciándolo en un gesto cariñoso pero poco comprometedor, marcando su territorio sólo por si acaso más tarde decide que ese hombre es lo suficientemente bueno como para dejarse querer un rato por él.

Quizá la lucha contra la Chica Fantástica sea una batalla perdida. Eso no significa que vaya a dejar de intentarlo. Mi abuelo decía: "Tú no eres fea, eres pintoresca." Y a mi siempre me pareció suficiente.

martes 28 de octubre de 2008

Cuentos, cuentos y más cuentos

Tengo una pequeña obsesión (y, cuando digo "pequeña", quiero decir "enorme") con los cuentos (sobre todo clásicos) y los libros ilustrados.

Anoche me compré una antología de cuentos rusos, una de cuentos sobre mujeres diabólicas y tres libros de Rudyard Kipling, uno de ellos una edición ilustrada preciosa de su poema "If", o "Carta a un hijo".

Mis "wishlists" en Amazon y Amazon UK son sólo de libros cuentos, libros ilustrados, cuentos en pop-up o ensayos sobre los significados ocultos de los cuentos de hadas. Tengo 11 en una lista y 28 en la otra. Creo que voy a comprar un par al mes, a ver si la lista va bajando, en vez de aumentar cada vez que me da por buscar "libros bonitos". Yo y los libros bonitos; no tengo remedio.

El problema es que ahora tengo una excusa para comprar cientos de libros. No es que sea muy buena, pero, hey, es una excusa y eso es lo que cuenta. Voy a presentarme por primera vez a un concurso y resulta que es de cuentos. Nunca me ha apetecido presentarme a concursos, pero este me ha llamado la atención porque es de cuentos, y hace mucho que quiero escribir uno. Eso y que el premio es bastante, ahem, importante.

Así que, ¿qúe mejor para escribir un buen cuento que leer mucho, como inspiración? Es verdad que podría conformarme con buscar en internet, y que tengo al menos 15 pdfs pendientes por leer, llenos de folklore de todas partes del mundo, pero no es lo mismo. No son... bonitos.

Creo que la razón por la que me gustan tanto los cuentos es la misma por la que me gustan el resto de mis obsesiones:

- Todas se acercan a lo más puro y primitivo del hombre. Los cuentos, el folk, Shakespeare... Todos hablan de los temas universales, de las preocupaciones más básicas de todas las culturas. Amor, muerte y miedo a lo desconocido. Los detectives buscan respuestas, igual que los periodistas del nuevo periodismo americano buscaban la verdad a través de la ficción. Incluso los juguetes tratan de eso.

- Todas estas cosas son bonitas, estéticamente hablando.

Soy fácil de contentar.

P.D.- En la lista más corta, dos de los libros tienen como portada una ilustración de Ivan Bilibin de un cuento tradicional ruso: Vasilisa la Bella. De pequeña, vi la ilustración en algún sitio y luego olvidé dónde, o de qué era. Estuve mucho tiempo preguntándome que sería; supongo que las calaveras me llamaron mucho la atención.

P.P.D.- Próximamente: "En el cruce de caminos", o "Cuando me aburro, escribo Caperucita Roja".